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JULIANA LOPEZ MAY - MIS LIBROS

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LAS CUATRO ESTACIONES - MI NUEVO LIBRO JUNTO A OHLALA COCINA

tapaLOPEZ MAY

Es indescriptible la emoción que siento con el nacimiento de un nuevo libro.....para mi un nuevo hijo de mi vida de cocinera!!!. Desde la primera revista pasaron más de 8 años y siempre confiaron y me acompañaron. Desde el nacimiento de Revista OHLALÁ! quisimos que las recetas de cada edición fueran replicables, con calidad y, sobre todo, que tuvieran alma. Para este libro elegimos algunos platos que pueden ser extremadamente simples y otros un poco más complejos, pero siempre con el fin de alegrar, y de que la cocina vuelva a ser el lugar más importante de la casa y al que todos quieren entrar. Las cuatro estaciones es un libro para usar. Lo imagino marcado con papelitos de colores, lleno de dedos con chocolate y harina entre las hojas. Espero que lo disfruten y como siempre (no me canso de repetirlo) agradezco a todas las personas que me siguen, cocinan mis recetas, vienen a mis clases, compran mis libros y vuelven a cocinar! QUE ES LO QUE MAS ME IMPORTA ! Son para quienes trabajo con alegría todos los días !

JULIANA EN ITALIA

tapa Juliana en Italia PAGINA

MI VIAJE POR ITALIA
Este libro, con su viaje por Italia incluido, fue un lujo personal, un sueño hecho realidad, un cuento. Una película con final feliz…
Una idea que nació hace más de dos años, cuando nos sentamos con Marcelo Panozzo, mi editor, a tomar un café. En esa charla él me preguntó: “¿Qué sigue? ¿Cuál sería tu libro soñado?”. Sin dudar le respondí: “Hacer un libro de recetas italianas... ¡Viajando por Italia!”. No lo pensó ni un minuto, le encantó el plan y aunque parecía una utopía le dio, como siempre a todos mis proyectos, luz verde. En ese momento arrancó este viaje, que hoy ya tenés en tus manos. ¡Qué emoción!
Como todo viaje, empezó con una ilusión que me mantuvo en un estado de pura adrenalina. Antes, durante y después. Antes por los preparativos; durante porque teníamos el tiempo justo para trabajar en el libro tratando de disfrutar de todo, a cada paso; y después por esta tarea que creo se cumple: entregarles mi experiencia, tratando de hacerlos viajar por tierras lejanas, pero a la vez tan familiares.
Me siento afortunada de haber visitado el corazón del país, que si bien es una parte pequeña de su extenso territorio, me permitió conocer cómo se cocina, disfruta y se enseña ese arte en Italia, ese arte que es Italia. Fue un regalo increíble poder vivir esos días llenos de asombro, sabor, simpleza y espíritu italiano.
Este libro no refleja exactamente todas las recetas que hubiese querido –perdón por no poder viajar más, conocer más–, pero aun así espero poder transmitir algo de su magia en estas páginas…Muchas las aprendí durante el viaje (porque, entre otras cosas, fue un viaje de maravilla y aprendizaje), otras son clásicos y otras son mi propia versión de la cocina italiana. Si pienso en Italia me aparecen palabras sueltas que tienen mucho significado y que son su bandera: tradición, herencia, cultura, producto local y de estación (nada viaja en términos de materia prima, se consume regionalmente: el famoso km 0), sus valores de slow food, la comida confortable y la calidad extraordinaria de la materia prima. Me impactó la generosidad de la gente en cuanto a la enseñanza: todos compartieron sus secretos sobre los productos y abrieron sus recetarios. Me di cuenta del orgullo de la profesión heredada, familias enteras dedicándose a la misma pasión y convirtiéndola en un oficio. Tuve la suerte de conocerlas, compartir mucho con ellas, sentarme a su mesa y disfrutar de las historias de cada generación. Comprobé que es imposible comer mal en Italia: es la comida más estandarizada del mundo, pero de la mejor manera posible, porque el ingrediente más importante es el producto de origen. Sin dudas, viajar por Italia es aprender a comer

MIS SABORES PREFERIDOS

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Un nuevo libro, una nueva aventura y para mí una forma más de mostrar lo que me gusta cocinar. Cada libro arranca con una página en blanco, con una idea nueva, con ganas de mostrar más y diferente…Me tomé un año para armar este libro que tienen en sus manos (¡y en sus cocinas!); un año para hacer fotos en cada una de las estaciones, un año para pensar en mis veinte productos preferidos…Un año para vivir cada producto en su mejor momento. Los veinte elegidos son un resumen, es difícil no poner más, pero creo se trata de un buen número para empezar.
La idea del libro es honrar las estaciones y sus productos, elegir los mejores cada momento del año y con cada producto ensayar diversas combinaciones y recetas.
Hoy miro atrás y puedo decir que desde Mi primer libro de recetas crecí: pasó el tiempo (¡las estaciones!) y todo ha sido aprendizaje. Pero hay algo que no cambia: la búsqueda de esa verdad que teníanlas recetas de antes, de nuestras abuelas y madres, de cuando esperábamos los espárragos para poder comerlos hasta que termine su época y así tener el gustito de haberlos disfrutado y esperarlos nuevamente. Es el premio a la paciencia, la gloria de los colores, la ingenuidad de la espera, la alegria de la llegada tan querida de las habas o de los tomates…
Espero poder transmitirles este respeto por la naturaleza, estar rindiéndole el debido homenaje a sus frutos y, como siempre…¡cocinar, poner linda la mesa y disfrutar de cada instante!

RECETAS PARA COMPARTIR

 
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Para mí las recetas no tienen un dueño. Estoy convencida de que en la cocina ya está todo inventado. Pero cada cocinero tiene su personalidad, su manera peculiar de combinar los ingredientes, su forma de comer, de interpretar las estaciones, de seleccionar y aprovechar los productos, su manera de disfrutar, sus manías y caprichos. Con Mi primer libro de recetas quise contarles los míos. Lo que me gustaría hacer con este segundo libro es recuperar el valor de la receta compartida. Uno siempre hereda recetas: de la mamá, de la tía, de la abuela, de la abuela de mi abuela… y también se las va entregando a otros: a tu hija, a las amigas de tu hija, que a su vez se las pasan a sus amigas… Me encanta eso: la tradición de rescatar recetas y hacerlas propias, inspirarse en las recetas de otros para que otros puedan hacer lo mismo con las de uno. Insisto, no hay secretos en la cocina: lo más lindo es compartir con todo el mundo lo que a uno le gusta. Así de simple.
Este segundo libro, además, no es sólo un manual de recetas: cada una de ellas está pensada para una ocasión, un momento particular, un evento, las personas con las que uno imagina compartir esa comida, la época del año, el lugar escogido. Mi deseo es invitarlos a Mi cocina, compartir con ustedes no sólo mis recetas sino, sobre todo, mi manera de entender la comida como una oportunidad para encontrarse, para pasarla bien. Mostrarles cómo me gusta comer, cómo me gusta servir la mesa…Con este libro traté de mostrarme mucho más, contarles de mis viajes y mis anécdotas, abrirles mi casa y mi vida. ¡Espero que lo disfruten!........ Juliana

MI PRIMER LIBRO DE RECETAS

 
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La idea de este libro es sencilla como su título: mostrar las cosas que más me gustan de la cocina. Lo que me gusta cocinar (y por ende, comer), pero también cómo me gusta servir, meneras de presentar los platos, la posibilidad de probar las infinitas combinaciones que existen, de colores y de sabores. Mi primer libro de cocina resume lo que hago y lo que disfruto: usar siempre las cosas más lindas y más ricas de la mejor manera posible, no escatimar, no guardar. Crecí en una familia cuyo centro era la cocina; ese era nuestro lugar de encuentro. Las dueñas de ese espacio: mi mamá y su mamá. Los que andábamos por ahí, curiosos y asombrados: mis hermanos y yo. Nuestras peleas infantiles tenían que ver casi exclusivamente con quién se quedaba en la primera fila de la cocina. Mi abuela nos buscaba en el colegio, nos llevaba a su casa y nos hacía de comer: siempre había una ensalada, más unas papas, y carne y un pan tipo zeppelín. Los desayunos igual: muchos sabores; mucho para elegir. Y postres, claro. Mi mamá se dedicó años a hacer tortas para vender. Y yo empecé por ahí. Es el mejor lugar: tiene algo matemático, es raro salirse de la receta. Es verdad que no se puede ser muy creativo, pero si se hace bien, ya hay un enorme campo ganado. Después vendrán la intuición, el ensayo, el error… Y la audacia.
El tiempo pasó y la cocina pasó a ser “mi” cocina. Y mi cocina fue cambiando también. Empecé a conectarme con materias primas y modos de preparación más saludables, a desarrollar unas ganas tremendas de querer cuidar y cuidarme. Comer bien o mal, preocuparte por vos y por los demás… eso te define. Y ese camino me llevó a la cocina saludable, que por cierto no se agota en el slogan: por ahí descubrí otro tipo de ingredientes, más formas, más sabores, nuevos desafíos. Creo que comer bien tiene que ser un hábito. Lleva más tiempo que comer mal, es verdad; pero da infinitas satistacciones. Hay que tomar una decisión en ese sentido, y sostenerla. Y Mi primer libro de cocina también apuesta a eso. Y a mostrar que la idea de “comer bien” es muy amplia: no se trata de “nunca más toco un bife”. No me gustan los extremos y no soy una persona que permanezca mucho tiempo en un mismo lugar.

Tomo las cosas que me gustan y me hacen feliz. Me encantan las frutas secas, las semillas, el aceite de oliva, los quesos. En mi casa eso nunca falta, porque ahí está en A, B, C, la base, los pilares. Ahí está “mi shopping”: en eso gasto, esos son mis lujos. ¡¡¡Nunca en peluquería, siempre en aceite de oliva!!!. Bienvenidos a este libro, a estas sencillas recetas que, como me enseñó el gran Francis Mallmann, están hechas con buenos productos y poca elaboración. Nada complicado. 100 x 100 disfrute.

GATURRIQUISIMO

La verdad sea dicha: no podiamos resistirnos. Nuestro trabajo es “para todo público”, pero con el foco puesto definitivamente en los más chicos. Nos divierten los chicos, nos encanta trabajar para ellos, pensar en un bienestar que se adquiere a fuerza de buenos hábitos. La lectura es uno de ellos, el juego es otro, y una alimentación sana es, hoy más que nunca, una necesidad de primer orden. Y ahí es donde no pudimos resistirnos: teníamos al alcance de la mano la posibilidad de hacer un verdadero manual de cocina sana para toda la familia, en el que padres y chicos pudieran cocinar casi jugando. ¿Cómo no hacerlo?. La pasamos genial trabajando en este Gaturriquísimo: nuestros hijos estuvieron presentes no sólo en la idea sino también, como podrán ver a lo largo de estas páginas, en unas jornadas en las que cocinamos todos juntos, dibujamos y nos divertimos muchísimo.Y comimos maravillosamente: sano y rico, dos palabras que pueden llevarse muy bien entre sí. Pasen, lean y prueben las recetas de Gaturriquísimo. ¡Ya van a ver que son irresistibles!
Nik y Juliana López May



 

Así nació Mi primer Libro de Recetas